Algunos consejos para emprender en tiempos de crisis

– ¿Crees que estoy loco?
– Un poco…
– Muy bien, un poco de locura está bien

(Che: el argentino)

Emprender un negocio puede ser una aventura apasionante aunque también un camino lleno de dudas, temores y dificultades. Pero, como en toda aventura, también se puede intuir algo que nos atrae poderosamente.

Quizá ese misterio sea ambición por el éxito, demanda de una mayor libertad o simplemente ganas de contribuir a mejorar el mundo…

En cualquier caso, si tienes alguna idea de negocio y antes de tomar una decisión sobre si lanzarte o no a emprender te propongo antes una reflexión mediante tres cuestiones fundamentales:

El qué, el cómo y el para qué.

Emprender o la vida: ¿Pero por qué tiene que ser un negocio propio? ¿Realmente es eso tan importante?

Muchos te harán esta pregunta: “Si a ti lo que te gusta es tal cosa esfuérzate en buscar empleo en una empresa de renombre o en la administración y no te compliques la vida…”

Trabajar para otro significa varias cosas, algunas de las malas son:

  • No poder hacer las cosas a tu manera o cómo crees que son mejores. Algo que probablemente va a generarte ansiedad o resignación a largo plazo. Aquello que te apasiona de verdad requiere libertad plena para florecer.
  • Depender de otro para tener empleo. Por bueno que seas en tu trabajo, si la empresa cierra te vas a la calle. Cuando trabajas para otro dependes de la habilidad que tengan los directivos de la empresa para que ésta vaya bien, pero además estarás siempre expuesto a la incertidumbre de que cualquier día tu superior pueda prescindir de ti, a los recortes de personal, etc.
  • Con los años acumulas experiencia pero tus logros se los lleva la empresa o la marca para la que trabajas. Todo el mundo va a identificar esos logros con ella por mucho que lo pongas en tu currículum.
  • No poder decidir cuándo ni cuántas vacaciones harás.
  • No gestionar tu tiempo personal ni tus prioridades cómo realmente quieres.
  • Aunque puedas llegar a ganar mucho dinero trabajando para otro, si no te gusta, trabajas 10 horas al día y tienes 3 semanas de vacaciones al año: ¿para qué quieres el dinero entonces si tienes para gastarlo solamente los fines de semana (o ni eso) y 3 semanas al año? Eso es ser un esclavo por mucho dinero que te aporte tu empleo.
  • Te puede tocar aguantar a un superior tirano, mediocre e injusto que por ejemplo te eche en cara permanentemente los errores y sin embargo nunca reconozca tus logros.

Ventajas de montar un negocio propio:

  • Libertad para priorizar las tareas de tu trabajo. Centrarte en lo verdaderamente importante y hacerlo a tu manera sin tener que dar explicaciones a tu jefe.
  • Depender del mercado y de tus clientes para tener empleo. Algo que si eres bueno y haces las cosas bien irá llegando con el tiempo. La marca que hayas creado, sea una empresa o tu marca personal, irá adquiriendo prestigio y volviéndose cada vez más conocida.
  • Toda la experiencia y logros que acumule la marca durante los años es algo que va a atribuirse al fundador de la empresa, es decir a ti, mucho más que si eres un empleado. Eso puede ayudarte a abrir muchas puertas en un futuro y también te ayudará si quieres emprender con nuevos proyectos, a encontrar inversores, etc.
  • Tan importante son los logros como los fracasos: Los errores que cometas son importantísimos para aprender y avanzar, te van a dar mucho feedback sobre el sector, el mercado, el mundo empresarial, etc. algo que no sueles percibir del todo o ni siquiera percibes en absoluto si estás trabajando para otro.
  • Gestionar tu tiempo y decidir cuánto tiempo libre dispones para tus asuntos personales. Cómo y cuándo concilias tu vida personal es algo que no tiene precio. A la vez se produce la paradoja que como gestionas tu tiempo laboral a tu manera en realidad no te importa tener que trabajar.
  • Poder decidir cuándo y cuantas vacaciones haces.
  • Mayor control para decidir tu relación tiempo/dinero. Puedes tener más tiempo para formación, para iniciar otros proyectos o para estar más tiempo con tus hijos. ¿En cuántas empresas podrías trabajar menos aunque te pagaran menos? ¿O trabajar más y cobrar más?…
  • Estás invirtiendo todo tu tiempo productivo en ti, en algo tuyo, en lograr tus sueños y no los de otra persona.

 

Quizás ahora estés pensando: “Has hecho trampa, hay gente que adora su trabajo y a la que le gusta trabajar por cuenta ajena, además no has explicado lo malo de montar un negocio propio”

Eso es cierto y también lo es que existen empresarios esclavos de su trabajo y de su dinero sin tiempo para vivir. Además, también es cierto que en el mundo hay empleos fantásticos.

Hay personas a las que les encanta su trabajo, su relación tiempo/dinero es excelente, su jefe es amable y comprensivo, disponen de un horario flexible y tiene libertad para desarrollar las cosas cómo ellos consideran oportuno… De acuerdo: pero no abundan.

¿Y hasta qué punto podrá desarrollar alguien en ese puesto su pasión verdadera?

De nuevo todo es relativo y cada persona es un mundo, por eso hay funcionarios, emprendedores, empresarios, directivos, estudiantes y trabajadores.

Lo importante es hacer lo que quieras con tu vida y ser feliz, sentir que la controlas y aprender a gestionar adecuadamente el posible miedo a la incertidumbre.

¿Qué quieres hacer tú? ¿Controlas tu vida, eres feliz con lo que haces?

La crisis

Otro de los motivos que pueden impulsarte a dar el paso a emprender es que el mundo laboral no va a volver a ser tal y como lo hemos conocido hasta ahora.

Quizás hasta ahora se pudiera elegir, pero en un futuro próximo probablemente debamos crear nuestro propio empleo sin otra elección.

Cuando las personas de la generación de nuestros padres opinan que antes la vida era más dura y que ellos a los 14 años ya trabajaban les suelo decir que al menos ellos podían diseñar su futuro. Podía ser duro trabajar de día y estudiar de noche, pero sabias que con un título bajo el brazo encontrarías un buen empleo con bastante seguridad, algo así como: Más estudios = Más sueldo.

Hoy en día se pueden tener 2 carreras, 1 master y un MBA pero nadie te va a asegurar un empleo (créeme, conozco algunos).  Ni pedir ya que el trabajo te guste y te deje tiempo para tus asuntos personales.

Algunos analistas auguran que en un futuro no muy lejano aproximadamente un 60% de los puestos de trabajo actual serán destruidos debido al desarrollo de la inteligencia artificial y a la robotización de las tareas productivas.

La llamada inteligencia artificial, las nuevas tecnologías y la globalización han venido para quedarse y van a crecer exponencialmente.

Si actualmente hay poco empleo, especialmente en países como España, el futuro no parece demasiado alentador y eso incluye a trabajos de todo tipo, también los cualificados.

Por supuesto se van a crear nuevos puestos entorno a esa industria robótica, pero ni mucho menos en la misma proporción que se destruyan.

Jeremy Rifkin nos describe esta situación y posibles soluciones al respecto en su libro “El fin del trabajo”.

Según parece todos viviremos subsidiados y asistidos por robots, con tiempo para nosotros y nuestras aficiones.

Lo más valorado (y cotizado) muy probablemente sean las creaciones humanas que no automatizables o digitalizables.

La creatividad, la imaginación, la intuición, las emociones y la ética van a ser más importantes y valiosas que nunca en un futuro ya próximo.

La era de la robotización empieza a vislumbrarse en el horizonte y lo paradójico es que parece ir acompañada de una nueva revolución humanista.

Tres cuestiones fundamentales para responder antes de emprender un negocio:

El Qué

Primero, tienes varios caminos a escoger:

A1- Seguir tu pasión contra viento y marea.

A2- Buscar una pasión que encaje en el mercado.

A3- Buscar el negocio que mejor encaje en el mercado, independientemente de si te apasiona o no.

El Cómo

Para lograrlo debes encontrar tiempo, dinero o ambos y puedes:

B1- Emprender basándote en el tiempo.

B2- Emprender basándote en el dinero.

B3- Emprender basándote en el dinero y en el tiempo.

El Para qué

Antes de empezar, pensar qué va a proporcionarte tu negocio una vez funcione:

C1- Modelo esclavo rico: Mucho dinero y poco tiempo libre.

C2- Modelo trotamundos: Poco dinero y mucho tiempo libre.

C3- Modelo óptimo: Dinero y tiempo libre suficientes.

A. El Qué.

Primero, tienes varios caminos a escoger:

A1- Seguir tu pasión.

A2- Buscar una pasión que encaje en el mercado.

A3- Buscar el negocio que mejor encaje en el mercado, independientemente de si te apasiona o no.

 

A1. Seguir tu pasión contra viento y marea.

Uno de los tópicos a la hora de emprender un negocio es que debes encontrar tu “pasión verdadera”.

Es cierto que trabajar en algo que te apasiona facilita mucho las cosas: te ayuda a perseverar porque disfrutas haciendo lo que haces y tienes más probabilidades de resistir los primeros años (que suelen ser los más duros) en la fase de creación del negocio cuando se tienen pocos clientes y todavía no eres conocido, se carece de experiencia, se sufre de escasez de liquidez, etc.

El 90% de las iniciativas empresariales fracasan durante los 4 primeros años.

Sin embargo, todos los tópicos suelen tener algo de cierto pero también pueden sesgar parcialmente la visión de la realidad.

Buscar tu pasión verdadera no siempre es la mejor manera para empezar a emprender, incluso puede ser algo negativo si no nos preparamos para luchar contra algunos factores:

  • El miedo a nunca encontrarla. El concepto pasión verdadera estás sobrevalorado, su mitificación nos hace buscar la piedra filosofal que de sentido a nuestra vida y eso puede asustarnos y generar sentimientos de presión muy negativos a la hora de emprender. Se trata de algo mucho más sencillo: uno puede tener varias pasiones a lo largo de su vida, igual que varias aficionesPuede que algunas de ellas no las conozcas por que no has probado a meterte en ellas. Puede que otras se conviertan en pasiones cuando compruebas que se te dan bien, descubres que tienes talento y que solucionan problemas existentes que ayudan a otras personas. Ambas cosas hacen que nos sintamos útiles y despierta en nosotros un sentimiento positivo llamado pasión.

A veces la pasión puede surgir al intentar solucionar un problema, por tratar de ayudar a otras personas o incluso al descubrirla en un nuevo puesto de trabajo.

  • Al Mundo no le importa nada tu pasión. Tener identificada una pasión es un gran paso, sin embargo por grande que sea el amor que sientas por ella puede que no encaje en el mercado, en la sociedad e incluso en el periodo en el que vives. Por mucho que te apasione si no es algo demandado te va a costar mucho vivir de ello. A ti te pueden gustar mucho las lenguas muertas o la arqueología que si no tienes demanda no va a pasar de una mera afición, lo cual no es malo, pero estamos hablando de emprender y te va a costar hacerlo. Llegados a éste punto, y dependiendo de cada persona, es importante poner en una balanza el amor por tu pasión y lo que implique seguirla hasta las últimas consecuencias. Puede que debas vivir con muy pocos ingresos o que debas irte a otra parte del mundo renunciando a familia, amigos, pareja, etc.

Lo importante es que decidas lo que decidas, vivas tu vida y no la de otros.

  • No hemos sido educados para tener pasiones. Sin importar demasiado la edad que tengas o el tiempo que hayan durado tus estudios, has sido educado con fines resultadistas, es decir, te han hecho memorizar y aprobar una serie de asignaturas con el fin de encontrar un empleo productivo y punto. Matemáticas, Lengua, Física, Química, cualquiera de las asignaturas más importantes del colegio o Ingeniería, Telecomunicaciones, Economía, cualquiera de las carreras universitarias más valoradas están enfocadas a lo mismo: producir en una sociedad industrial y las materias más demandadas son las que mejor te ayudaban a encontrar trabajo. Algo que ocurrió sin tener en cuenta las potencialidades de cada individuo, por inercia y de forma generalizada en el sistema: Colegio, Universidad, Trabajo y Jubilación. Niño, adolescente, adulto y tercera edad.

¿Se pueden tener muchas pasiones en el modelo educativo y productivo clásicos?

Sin embargo, puede que el modelo tradicional sí funcionara para ti: si tuviste la suerte de elegir estudiar algo que te apasiona y encima trabajar de ello: aprovéchalo, eres afortunado. Es algo que no abunda y va a ser algo cada vez más difícil de encontrar.

  • ¿Va a ser suficiente éste modelo en un futuro con el modelo productivo robotizado, con inteligencia artificial y automatizado?
  • ¿Van a tener sentido las viejas asignaturas en la era del conocimiento dónde la cantidad de información es infinita y la conexión a ella inmediata?

Algunos lo llaman crisis y otros lo llaman Cuarta Revolución Industrial.

Un robot puede conducir un autobús, el metro o trabajar en una fábrica 24 horas al día, 365 días al año. Sin sueldo, sin condiciones laborales, sin bajas, sin huelgas y sin comodidades en el puesto de trabajo.

  • El azar tampoco tiene en cuenta tus pasiones. El azar está ahí para jugarte malas pasadas, pero también para que aproveches las buenas oportunidades que también te brindará. Puedes emprender con tu pasión, fracasar con ella por pura mala suerte y ni tu pasión ni tu gestión ser las culpables.

Habitualmente tendemos a buscar culpables y a abandonar al primer contratiempo.

 

A2. Buscar una pasión que encaje en el mercado.

Emprender es como dejar de fumar o hacer deporte: nunca es tarde para empezar a hacerlo.

Un concepto que también está sobrevalorado hoy en día es el de emprendedor. Muchas personas se paralizan ante la grandeza de ésta palabra y no se lanzan a emprender buscando la idea o el negocio perfectos (cuando eso no es lo más importante).

Pues bien, la buena noticia es que no hace falta ser el inventor de Google para serlo: cualquier autónomo con una furgoneta y determinación ya es un emprendedor.

Gracias a la singularidad de la creatividad humana cualquiera de nosotros puede dejar su huella personal en aquello que hace, ya sea creando una aplicación para móviles o reinventando el croissant de chocolate.

Además, los llamados tiempos de crisis son los mejores para emprender ya que la sociedad plantea problemas lo cual no son otra cosa que oportunidades a los que dar solución.

Mejor que analizar la competencia, se trata de buscar qué está demandando la sociedad y la competencia no le está ofreciendo aún: ¿Se lo puede ofrecer mi negocio?

La pasión por algo puede ser un combustible muy potente a la hora de montar un negocio pero puede no ser suficiente y agotarse antes de obtener los resultados esperados. Es aconsejable tener en cuenta nuestra situación personal a corto y medio plazo, así como las posibilidades de que nuestra pasión acabe encajando en el mercado durante el mismo período.

A3- Buscar el negocio que mejor encaje en el mercado (independientemente de si te apasiona o no).

Analizar el mercado de forma exhaustiva es una buena manera de encontrar nichos de mercado, ideas y soluciones a problemas no resueltos o a aspectos que puedan mejorarse. Pero cuidado:

Obsesionarse con encontrar el negocio perfecto puede ser un auténtico freno a la hora de emprender y puede llegar a ser tan perjudicial como obsesionarse con encontrar tu pasión verdadera.

Existen personas en el mundo económico cuyo trabajo es analizar si una idea puede prosperar y dar frutos en un futuro: inversores, analistas de riesgo, etc. Uno podría pensar que esos individuos son los más indicados para emprender ya que son expertos en ese campo, precisamente lo que están juzgando. Son personas con experiencia, capaces de ver si un negocio puede funcionar por que han analizado muchos modelos de negocio, los que han tenido éxito y los que han fracasado.

Sin embargo son personas que analizan siempre los proyectos de otros, ellos nunca emprenden por sí mismos.

Entre muchos otros factores eso es debido principalmente a que:

  • No tienen por qué ser personas creativas para analizar una idea de negocio desde un punto de vista empresarial o económico para lo cual suelen aplicarse métodos estadísticos, racionales, objetivos, etc. Sin embargo, para emprender la creatividad es una cualidad muy valiosa (aunque también lo sea el sentido común y el realismo).
  • En ocasiones para emprender hay que romper reglas, darle la vuelta a lo establecido, no aplicar el mismo método, buscar alternativas, usar el pensamiento lateral, etc. Alguien que está analizando continuamente propuestas de negocio suele aplicar un protocolo basado en la experiencia y en las probabilidades de que funcione, y le va a ser muy difícil aplicar otra manera de analizarlo.
  • Lo que funcionó en el pasado no tienen por qué seguir funcionando en un futuro y viceversa, lo que en el pasado era inimaginable que pudiera funcionar puede de repente volverse un éxito. Los cambios de tendencia son difíciles de prever incluso para un profesional con experiencia.

Trata de imaginar en el pasado a un grupo inversor diciéndole a Steve Jobs o a Mark Zuckerberg en la presentación inicial de su propuesta que su idea no acabaría de encajar bien en el mercado.

Así que no le pidas fe a un inversor porque lo primero que te va a pedir son datos medibles.

¿Y qué significa eso?

Obviamente los resultados son importantes pero es desaconsejable tratar de emprender en algo que no te gusta para nada o que aborrezcas, por buenos que puedan llegar a ser los resultados.

En el acto de emprender nunca vas a tener garantizados los resultados, sin embargo sí vas a tener asegurados varios años de trabajo duro, así que será mejor que por lo menos trates de pasarlo bien intentándolo.

Explica tu idea a profesionales expertos del mundo económico, empresarial, incubadoras tecnológicas, asesorías de la administración pública, etc. y no sufras porque alguien vaya a robarte la idea, cómo verás eso no es lo más importante a la hora de emprender.

El feedback que recibas de explicar esa idea puede serte de mucha utilidad y recuerda hacer el filtrado entre los consejos que te permitan avanzar y entre los bloqueantes.

Al final todos somos humanos y la felicidad personal es un factor vital, imposible de separar del trabajo.

Es difícil crear algo bueno si debes pasar 3 o 4 años de tu vida aborreciendo aquello que haces. 

 

B. El Cómo

B1- Emprender basándote en el tiempo.

B2- Emprender basándote en el dinero.

B3- Emprender basándote en el dinero y en el tiempo.

 

Emprender supone un esfuerzo inicial de recursos ya sea de tiempo, económico o una combinación de ambos. En cualquier caso se trata de un esfuerzo temporal, una inversión inicial para que arranque. Ese inicio suele suponer varios años de trabajo lo habitual suele ser de 2 a 4 años.

Es importante tener en cuenta que se trata de una situación temporal hasta que la cosa vaya rodada y eso quiere decir que debería llegar un momento en que nuestro negocio genere beneficios y no dependa tanto de nosotros para que funcione (algo que tampoco quiere decir que después funcione automáticamente y sin supervisión alguna).

Saber eso nos ayudará y nos dará coraje para enfrontarnos a una situación excepcional, una apuesta, que requerirá un esfuerzo extra por nuestra parte y que muy probablemente requerirá también renunciar a otros aspectos cotidianos a los que actualmente no estamos renunciando.

Así que como se trata de un periodo definido en el tiempo puedes utilizar varias estrategias para lograr arrancarlo dependiendo de tu situación personal y económica en el momento de emprender.

B1- Emprender basándote en el tiempo.

Si dispones de recursos económicos limitados y no puedes (o no quieres) realizar una inversión monetaria elevada para crear tu negocio debes buscar alternativas. Siempre deberás invertir un mínimo de dinero para crear tu propio negocio, aunque sea para cubrir tus propias necesidades básicas, pero puedes optar por minimizarlas al máximo durante el periodo de creación.

Personas que estuvieron en el paro, estudiantes, trabajadores en precario, etc. lograron emprender y crear un negocio exitoso con una inversión inicial muy pequeña o casi nula. De hecho, muchos emprendedores surgieron de haber vivido un periodo de precariedad económica movidos por la ilusión de mejorar su situación.

En ese caso deberás centrar tus esfuerzos en:

  • Minimizar tus gastos: Deberás centrarte en no gastar nada fuera de lo necesario (por ejemplo: buscar ofertas en sitios de segunda mano, salir a correr en vez de ir al gimnasio, etc.) Piensa a largo plazo y en un periodo mínimo de 2 o 3 años.
  • Maximizar la búsqueda del tiempo y la productividad: Si lo piensas en profundidad dedicamos mucho tiempo a actividades que no nos aportan nada (redes sociales, series de televisión, estar tumbados en el sofá…) Aprender a renunciar a ello es importante para emprender un negocio. Se trata de algo vital para las personas que actualmente tienen un trabajo precario que les da poco dinero y les roba mucho tiempo.

Existen negocios que no requieren de una inversión económica elevada para iniciarlos (o requieren de una inversión muy baja). Muchos de ellos están relacionados con internet y el mundo digital: webs de e-commerce, blogs de afiliación, venta de productos digitales online, venta de cursos, etc.

Por otra parte, existen cantidad de negocios físicos basados en el tiempo y de una inversión inicial baja.

 

B2- Emprender basándote en el dinero.

Hay muchas personas con una buena situación económica que no están contentas con su trabajo ya sea porque no les gusta lo que hacen, porque no les deja tiempo para su vida personal o por ambas cosas.

Además hay personas a la que siempre les hubiera gustado emprender y disponer de su propio negocio pero nunca se lanzaron a intentarlo por temor a salir de su zona de confort, falta de tiempo, etc.

Si se tiene la suerte de disponer de bastante dinero lo habitual es invertirlo aunque obviamente un inversor no es lo mismo que un emprendedor.

Un inversor espera sacar la mayor rentabilidad de su dinero y un emprendedor espera crear una empresa deseando obtener beneficios económicos aunque éstos no sean su única prioridad.

Emprender basándose en el dinero es difícil sin dedicar tiempo y muy probablemente va a suponer renunciar a nuestro empleo actual, algo que suele ocasionar pánico porque significa renunciar a nuestra fuente de ingresos.

Se trata de la situación más común y la peor para emprender ya que se tiende a seguir girando en la rueda del empleo actual porque es dónde nos sentimos cómodos y todos los planes para emprender se tienden a posponer.

Aun así no es imposible.

En este caso deberás centrar tus esfuerzos en:

  • Incrementar tu poder adquisitivo: Si tienes dinero puedes invertirlo de muchas maneras para que éste siga incrementándose mientras te preparas para emprender en un futuro próximo.
  • Ahorrar la mayor cantidad de dinero para destinar a tu futuro negocio: Debes aprovechar tu situación económica actual para ir acumulando un dinero que te servirá para iniciar tu negocio en un futuro, a la vez que deberías ir liberándote al máximo de todas las deudas que tengas pendientes.
  • Aprender a prescindir de algunos privilegios: Si gozas de un poder adquisitivo elevado puede que estés acostumbrado a un determinado nivel de vida (aunque también hay personas con un poder adquisitivo elevado que llevan una vida austera sin por ello considerarse menos felices).

Emprender va a suponer renunciar a algunas cosas al menos durante un buen tiempo. Te aseguro que ninguno de ellos te va a dar la satisfacción que te va a proporcionar el hecho de tener tu propio negocio en marcha.

  • Mentalizarte para dejar tu empleo actual: Salvo que seas funcionario o tengas unas condiciones de trabajo excelentes la mayoría de empleos no te van a permitir una reducción de jornada o una excedencia temporal.

 

Llénate de coraje para lanzarte a la piscina, algún día deberás hacerlo a pesar de todos los temores, inseguridades, incertezas, etc.

Hazte la idea que tarde o temprano deberás dejar tu empleo actual y ello va a tener una serie de consecuencias, la mejor de ellas es que serás libre: dejarás de tener un superior y generarás tu propia fuente de ingresos en tu propio negocio.

 

B3- Emprender basándote en el tiempo y en el dinero.

Aunque estadísticamente basarse en el tiempo (situación B1) sería la más propicia para emprender y  disponer de dinero para hacerlo (situación B2) aumentaría considerablemente nuestra tranquilidad durante el periodo de creación de una empresa, obviamente la situación óptima es una combinación de ambas: disponer de tiempo para dedicar a nuestro negocio pero con las espaldas cubiertas económicamente durante ese periodo (situación B3).

Lo que signifique “estar cubierto económicamente” dependerá de cada uno y del nivel de inversión inicial que requiera cada negocio.

Aun así es importante tener en cuenta que para emprender, la situación B1: dedicar todo nuestro tiempo a ello, será imprescindible tarde o temprano para que funcione correctamente el negocio. Así mismo, la situación B2 (basarse en el dinero) será difícil que nos servirá por sí sola para emprender.

Por otra parte, si bien sin disponer de tiempo difícilmente vamos a poder emprender un negocio, hacerlo contando con dinero nos va a abrir el abanico de nichos de mercado disponibles además de permitir hacerlo de una manera más eficiente, rápida y cómoda (precio del alquiler del local, recursos técnicos y humanos, etc.) aunque teniendo en cuenta también que se van a aumentar las pérdidas si después el negocio no funciona.

Algunas fórmulas para lograr la situación B3 son:

  • Si estás en el paro: capitalizar el que dispongamos en único pago.
  • Esperar a ahorrar el suficiente dinero como para cubrir nuestros gastos personales y la inversión que requiera nuestro negocio a 2-3 años vista.
  • Compaginar con un empleo que nos permita liberar el suficiente tiempo (como mínimo media jornada libre).

 

C. El Para qué

Antes de empezar piensa qué va a proporcionarte tu negocio una vez funcione:

C1- Modelo esclavo rico: Mucho dinero y poco tiempo libre.

C2- Modelo trotamundos: Poco dinero y mucho tiempo libre.

C3- Modelo óptimo: Dinero y tiempo libre suficientes.

Tanto el dinero como el tiempo son conceptos contables aunque subjetivos: lo que para unos puede suponer mucho dinero para otros ser poco y viceversa. En cuanto al tiempo mientras que para unos estar haciendo una determinada tarea de 2 horas puede suponer demasiado tiempo para otros puede ser poco.

Obviamente cualquiera desea que su negocio le aporte el máximo de dinero ocupándole el menor tiempo posible (aunque hay excepciones como veremos) y de la misma manera, nadie desea un negocio que le ocupe mucho tiempo y le aporte poco dinero.

Así que lo primero es determinar de antemano qué significa mucho o poco dinero y mucho o poco tiempo para ti. Las respuestas van a variar enormemente en función de cada persona y no hay una opción universalmente óptima, cada persona debe saber qué opción le satisface más.

Es importante visualizar el “para qué” nos va a servir nuestro negocio antes de empezar a emprenderlo y sobretodo cuál será nuestra actitud a la hora de gestionarlo.

La ilusión por verlo funcionar puede llegar a cegarnos pero no tiene demasiado sentido invertir una gran cantidad de esfuerzo personal en algo que cuando por fin está en marcha no cumple para nada nuestras expectativas.

Veamos que pros y que contras tienen cada una de éstas tres situaciones.

C1- Modelo esclavo rico: Mucho dinero y poco tiempo libre.

Algunos emprendedores centran su cometido en alcanzar el éxito (ya sea a través del dinero, el reconocimiento, el poder, la fama, etc.) sin importar el tiempo que ello les consuma.

Se parece bastante a un modelo de empleo por cuenta ajena y que nos consume mucho tiempo personal, lo cual se intenta compensar con una elevada retribución, y digo se intenta por que el dinero en realidad nunca llegará a compensar completamente el consumo de nuestro tiempo.

Son modelos que en incluso en pleno funcionamiento siguen siendo demasiado dependientes de nuestro tiempo y en el que suele ser difícil delegar las principales tareas.

Son modelos de negocio “esclavos” ya que, aunque generen una elevada cantidad de dinero, no suelen dejar tiempo para gozar de ese dinero.

Eso no significa que esa calificación sea igual para todo el mundo y existen cantidad de negocios de este tipo en la que sus propietarios son plenamente felices por que adoran su trabajo.

Así que cada cual elija el suyo.

C2- Modelo trotamundos: Poco dinero y mucho tiempo libre.

Es un modelo que te permite trabajar solamente “cuando quieres y lo necesitas” y aunque ofrezcan poco dinero son modelos mejores que los anteriores en varios aspectos:

  • Te permiten trabajar con cierta libertad sin que eso afecte a la reputación del negocio.
  • Al disponer de más tiempo libre uno puede dedicarse a sus asuntos personales, a formarse y a progresar o a otros negocios del mismo modelo.

Algunos ejemplos podrían ser los clásicos autónomos: un taxista que posee una licencia y que trabaja cuando quiere (por ejemplo algunas horas todas las noches por que las tarifas son más elevadas) y dedica el resto del día a otras tareas o un fotógrafo que realiza solamente los encargos que le llenan profesionalmente.

Evidentemente, no es tan fácil como eso, éste modelo también tiene sus quebraderos de cabeza y es que suele ir atado a las preocupaciones por cumplir con los gastos inmediatos (alquiler, hipoteca, subsistencia, etc.) y es fácil acabar pasando al primer modelo si no se vive con una cierta contención económica.

A pesar de lo dicho anteriormente suele ser un modelo anhelado por muchos asalariados que, aun gozando incluso de un mayor poder adquisitivo, no disponen de flexibilidad y la libertad que solamente puede ofrecer un negocio propio.

Muchos asalariados estarían dispuestos a recibir un menor sueldo a cambio de trabajar menos horas, algo que no siempre se puede conseguir.

La falta de libertad y de control de nuestro tiempo es algo que puede llegar a generarnos una ansiedad elevada y que el dinero no siempre puede compensar.

C3- Modelo óptimo: Dinero y tiempo libre suficientes.

Estamos hablando de emprender en algo que nos guste de verdad y que además nos proporcione suficiente dinero y suficiente tiempo personal como para ser felices, así de fácil y así de complejo.

Pero entonces… ¿Qué es dinero suficiente? ¿Y tiempo suficiente?

Son preguntas imposibles de responder por sí solas y dependen de muchos factores como el nivel de vida que queramos llevar, el lugar dónde queramos vivir, etc.

Para alguien puede ser muy importante vivir en la zona alta de la ciudad, en una vivienda grande y lujosa, salir a cenar fuera todos los fines de semana, asistir a espectáculos caros, viajar a zonas de lujo y en temporada alta, etc.

Sin embargo, a otra persona puede ser que no le importe vivir en las afueras o fuera de la ciudad, compartir vivienda, vigilar mucho los gastos y destinar lo que ahorre a sus aficiones, a viajar a sitios económicos fuera de temporada, etc.

Y lo mismo ocurre con el tiempo, hay quién quiere para pasar más tiempo con su pareja e hijos, disponer de tiempo libre para su vocación, etc. y también hay quién simplemente no desea disponer de más tiempo libre por que adora su trabajo.

La programación social y su tendencia a las subastas

Voy a hablarte de un amigo. Javier tenía un sueño: reunir dinero suficiente para viajar a algún destino exótico durante un largo periodo de tiempo, muy largo.

Javier no quería emprender un negocio, sin embargo hizo algo parecido a lo que se necesita para hacerlo: se preguntó el para qué quería hacerlo y la respuesta fue para viajar. Para lograrlo tuvo que marcarse unos objetivos y trazar un plan a muy largo plazo.

Javier, es ingeniero y se fue a trabajar a Alemania durante un año, acumulando allí el dinero suficiente como para irse a viajar por la India durante 3 años.

No fue fácil: primero tuvo que aprender alemán, después encontrar un empleo bien remunerado en Alemania des de España y además tratar de ahorrar lo máximo posible.

Lo más importante es el “para qué”, si esa convicción es fuerte se acaba encontrando el “qué” y el “cómo”.

Buscó en el mercado lo que más dinero iba a darle en el menor tiempo posible, independientemente de que no le gustará el trabajo que hacía en Alemania, aunque siempre sin dejar de pensar en una pasión que era la de viajar (A1- Seguir tu pasión contra viento y marea).

Javier se basó en el dinero (B2) para tratar de ahorrar al máximo para hacer realidad su aventura, pasando una temporada por el modelo esclavo rico (C1-Mucho dinero y poco tiempo libre) para finalmente acabar en el que sería un modelo trotamundos en España (C2- Poco dinero y mucho tiempo libre), pero que sin embargo se convirtió en un modelo óptimo en la India (C3- Dinero y tiempo libre suficientes) ya que le sirvió para cumplir sus objetivos.

La fórmula utilizada por Javier no es generalizable ni aplicable a todo el mundo, de hecho el sentido común nos dice que lo recomendable para emprender seria seguir los siguientes pasos:

  • A2- Buscar una pasión que encaje en el mercado.
  • B3- Emprender basándote en el dinero y en el tiempo.
  • C3- Modelo óptimo: Dinero y tiempo libre suficientes.

De ahí que para emprender uno no deba basarse solamente en el sentido común o en modelos exclusivamente racionales, valorando también otros aspectos de carácter más subjetivo y/o emocional.

Cada cuál debería encontrar la fórmula que mejor le vaya en función de sus objetivos, motivaciones, situación personal, filosofía de vida, necesidad de libertad, etc.

Nunca debería olvidarse que lo realmente importante en la vida es ser feliz por encima de cualquier otro aspecto como por ejemplo el dinero o el éxito.

Al margen de que Javier fuera ingeniero, veamos algunas condiciones necesarias para lograr lo que se propuso:

  • Estar dispuesto a compartir vivienda con otras personas.
  • Ser consciente que al abandonar el empleo en Alemania puede que nunca vuelva a ser admitido en esa empresa (las empresas suelen buscar continuidad y compromiso con sus empleados).
  • Asumir que en su currículum existirá un vacío de 3 años de experiencia laboral.
  • Desplazarse a un país extranjero y estar dispuesto a dejar de lado familia y amistades por un largo periodo de tiempo (algo que alguien joven probablemente tenga más facilidades de hacer).
  • Elegir un destino para viajar con un bajo coste de manutención, a pesar de las muchas diferencias socio-culturales y económicas respecto a su país de origen. (En la India rural, la comida, el alojamiento y los desplazamientos son extremadamente económicos para un occidental si se sale de los circuitos más turísticos y uno sabe administrarse adecuadamente).

Lo que todo eso lleva implícito también es:

  • Sacrificio temporal: Aprender a sacrificarse durante un periodo de tiempo prolongado, haciendo planes en paralelo a largo plazo y también limitar los gastos durante el periodo de ahorro.
  • Buscar la alternativa y diferenciarse: Largarse al extranjero a trabajar no es algo nuevo, especialmente para alguien joven. Sin embargo, se trata ya de una primera elección que hace que se diferencie de una gran mayoría puesto que no toda la población activa opta por hacerlo (afortunadamente).

También podría haber optado por quedarse en el país de origen con un empleo menos atractivo a nivel laboral y con unos ingresos menores, asumiendo que debería ahorrar durante más tiempo para alcanzar el mismo dinero acumulado.

Por otra parte, deprenderse de gastos occidentales (hipoteca, alquiler, consumo, etc) durante un largo periodo de tiempo, supone un ahorro importante en sí mismo y pocas personas “desaparecen” de su país de origen con el objetivo de viajar durante 3 años.

  • Aprovechar la oferta y la demanda: Fuera de los circuitos más turísticos la India no es un país económico, de gran tamaño y población con una infinita variedad de oferta de alojamiento.

Si además se elige viajar y salir del país de origen en temporada baja (o sea, ni en verano, ni en Navidad, ni en puentes…) los costes de desplazamiento también se reducirán drásticamente.

De la misma manera en la India, especialmente en las zonas más rurales, se pueden encontrar alojamientos verdaderamente económicos para un occidental, lo mismo para la comida y lo mismo para los desplazamientos internos.

  • Asumir los daños colaterales: También existen costes para una decisión como ésta, costes personales y laborales. Trabajar en una empresa para largarse al cabo de un año puede suponer que en esa empresa no nos vuelvan a admitir y dejar de trabajar durante 3 años no es algo que vaya a dar una buena imagen en nuestro curriculum.
  • Obtener beneficios colaterales aunque sin esperarlos: De la misma manera una aventura como esa supone visitar lugares, vivir experiencias y conocer a personas de las que aprender e inspirarse. En definitiva se trata de estar abierto a encontrar cosas buenas y enseñanzas que seguro no hubiéramos aprendido eligiendo una opción más común o convencional. Esos “beneficios colaterales” deben ser abrazados con agradecimiento, pero no podemos tenerlos en cuenta en nuestra planificación por que pueden depender en parte de nuestra actitud pero en gran medida dependerán del azar. No existe garantía alguna de que vayan a producirse aunque las probabilidades aumentan en el momento en que decidimos aventurarnos.
  • Aprender a convivir con la incertidumbre: Hay personas en la vida que están programadas para tenerlo todo bajo control. Romper con nuestra rutina social y económica por un periodo de tiempo prolongado puede llegar a generar una enorme ansiedad, aunque también ser el cambio necesario para lograr alcanzar nuestros sueños.

El caso es que Javier volvió a su país de su viaje de 3 años por la India no cansado precisamente sino lleno de energía, de contactos y de amigos que hizo por el camino, de ideas para emprender y mejorar el mundo en el que vivimos.

A día de hoy a Javier no le preocupa tener que dar explicaciones sobre su curriculum en ninguna empresa puesto que es fundador y propietario de 2 empresas, es feliz, tiene una familia estupenda y además encuentra tiempo para colaborar con una ONG India.

¿Significa eso que Javier es hoy feliz y tiene éxito por haberse ido a viajar durante 3 años por la India?

En absoluto.

Significa que Javier un día hizo una apuesta, a pesar de sus temores y los de su familia, los afrontó y decidió hacer su sueño realidad contra viento y marea.

Quizá fue casualidad, quizá sería igualmente feliz si no lo hubiera hecho o también le habría podido salir mal y lamentar haber abandonado el puesto de trabajo en la empresa Alemana.

Lo que seguro que no le queda a Javier es la duda por no haberlo intentado.

Paralelismos para un emprendedor

¿Es necesario irse a viajar en solitario durante años para emprender? Obviamente la respuesta es: no necesariamente.

Pero sí que es necesario afrontar muchos de los puntos anteriores para emprender un negocio:

  • Un sacrificio temporal: especialmente en las fases iniciales de creación de un negocio, aprendiendo a renunciar a determinadas cosas y saber pensar en los objetivos a largo plazo.
  • Buscar la alternativa y diferenciarse: Es esencial saber encontrar la solución a los problemas de la gente y que no se están resolviendo. Para ello es necesario diferenciarse de lo que ya se está haciendo, aunque eso suponga ir a contracorriente de las tendencias y romper los moldes establecidos.

 

  • Aprovechar la oferta y la demanda: Si queremos y hacemos lo mismo que hace todo el mundo y en el mismo momento pagaremos un precio muy elevado por un valor que encontraremos más asequible en otros momentos o situaciones.
  • Asumir los daños colaterales: Si no estamos dispuestos a asumir el coste personal y el riesgo que supone emprender sencillamente no lo hagamos, pero entonces tampoco nos quejemos de que no podemos realizar nuestros sueños o de que no nos gusta nuestro empleo actual.

Es necesario tener el valor de salir de nuestra zona de confort para crear algo nuevo y romper con una rutina que no nos gusta. Nuestro negocio empieza al dar ese paso mental.

  • Obtener beneficios colaterales, aunque sin esperarlos: En todo fracaso, incluso en los más estrepitosos, se produce una enseñanza que nos servirá en ocasiones futuras.

Por lo tanto, cuanto antes y cuantas más veces fracasemos antes llegaremos a alcanzar el éxito. Es necesaria una dosis de optimismo, confianza y positivismo que nos ayude a pasar a la acción sabiendo que siempre aprenderemos al tratar de resolver las dificultades y que aparecerán inputs por el camino que nos ayudarán a alcanzar el éxito (aunque ahora no seamos capaces ni tan solo de imaginarlos).

  • Aprender a convivir con la incertidumbre: El caso es que desprogramar a alguien que cree que en la vida se puede controlar y alcanzar así una falsa “seguridad” es algo extremadamente difícil.

Son personas que difícilmente serían capaces de emprender un negocio (y mucho menos de emprender una aventura como la de Javier) por que les aterroriza la idea de enfrentarse a la incertidumbre.

Afrontar la incertidumbre económica es algo que requiere una fuerte transformación interior y se puede llegar a aprender a dominar el miedo que nos paraliza.

Gradualmente ese temor se convierte en respeto, el respeto en enseñanza y ese aprendizaje en algo bueno que nos llena: aquella atracción misteriosa que suele producirse antes de afrontar un reto.

Se requiere una adecuada optimización previa del tiempo y el dinero para llegar a alcanzar precisamente eso: dinero y tiempo suficientes en función de cuales sean nuestros objetivos.

Por eso es tan importante plantearse el “para qué” previamente.

Desvincular nuestro tiempo de nuestro beneficio

Una de las mejores maneras de disponer de más tiempo es desvincular nuestro tiempo de nuestro beneficio, es decir, obtener beneficios de algo que no requiera nuestra gestión o supervisión permanentemente.

Eso no significa que un modelo de un negocio de éste tipo permita desvincularnos por completo y para siempre. Significa que cuanto más automatizada esté la obtención del beneficio y menos atención/tareas requiera por nuestra parte más pasivo y autónomo será y más y tiempo nos va a proporcionar.

Modelo franquicia

Las franquicias son un tipo de negocio que a largo plazo pueden proporcionar al franquiciante (el creador de la marca) una gran cantidad de tiempo libre además de beneficios.

Una franquicia es una marca comercial que cede sus derechos de explotación así como los sistemas de producción y mercado de producto a un tercero a cambio de una cuota, de parte de los beneficios obtenidos o de cualquier otro tipo de acuerdo.

Negocios de ingresos pasivos

Existen modelos de ingresos pasivos clásicos como por ejemplo los inmobiliarios, compra de una vivienda y su posterior alquiler a terceros, o por ejemplo la investigación de un producto para su posterior explotación mediante un sistema de patente.

Obviamente esos dos ejemplos requieren de una elevada inversión inicial cosa que no siempre está al alcance de todos.

Sin embargo, en la era digital actual y a través de internet se pueden crear modelos de negocio online con una reducida inversión inicial.

Enlaces relacionados: